A pocos meses de que inicie el verano, nuestros adultos mayores tienen la oportunidad de disfrutar de la playa y sus beneficios.

Mucho antes de que la playa fuera un imán para tomar el sol, los médicos creían que el océano tenía propiedades curativas como aumentar la circulación sanguínea. Los investigadores descubrieron que cuanto más “espacio azul” veía la gente en su vida cotidiana, menos angustia y ansiedad experimentaban.

  1. Alivia el estrés

El primer beneficio de ir a la playa es aliviar el estrés. Tanto el sol como las olas combinadas trabajan para relajar completamente el cuerpo, liberarlo de sus dolores y apaciguar el estrés diario. No solo se libera serotonina casi de inmediato cuando se llega a la playa, sino que el sonido y las imágenes de la playa y el océano son relajantes y aportan paz.

  1. Se duerme mejor

En la playa no solo te sientes inmediatamente relajado al pisar la arena, sino que también se hace un gran ejercicio con solo caminar sobre ella. Además, el sol y la disminución de los niveles de estrés ayudan de inmediato a regular las hormonas de una persona, lo que hace que sea mucho más fácil esa noche tener un sueño tranquilo y profundo. El sonido relajante de las olas cambia los patrones en su cerebro y puede ayudar a una relajación profunda, ayudando a rejuvenecer su mente y cuerpo.

  1. Se consigue la cantidad diaria de vitamina D

Una de las vitaminas más esenciales en nuestras dietas es la vitamina D; sin embargo, muy poco de ella se absorbe a través del consumo de alimentos. Afortunadamente, pasar solo diez minutos al aire libre puede permitir que una persona absorba su dosis diaria de vitamina D directamente a través de su piel.

  1. Mejora la capacidad de combatir infecciones

Muchos hemos experimentado un cierto dolor cuando una herida abierta se expone al agua salada. Afortunadamente, ese dolor es una señal de que el agua está limpiando la herida. El agua salada tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas únicas que la hacen excelente para infecciones externas y también ayuda a las infecciones internas. El yodo en el agua de mar es un fantástico refuerzo del sistema inmunológico.

  1. Se hace mucho ejercicio

La playa ofrece un sinfín de oportunidades para hacer ejercicio. Se puede entrar en el agua y surfear o nadar, jugar con palas o raquetas o construir castillos de arena con los nietos, nunca faltan actividades saludables para disfrutar en la playa, o incluso puedes quedarte en la playa y caminar recolectando conchas. Sorprendentemente, caminar sobre la arena es bastante difícil y se utiliza más músculos que al caminar sobre el pavimento normal, incluso más si se quita los zapatos y camina con los pies descalzos. Si disfrutas de la natación, te alegrará saber que flotar en el agua ayuda a empujar la sangre hacia tu corazón y lleva más oxígeno al cerebro, lo que mejora el estado de alerta y los niveles de actividad.

  1. Un tratamiento de belleza para la piel

El agua del mar realmente tiene un efecto increíblemente positivo en la salud general y la apariencia de la piel. Cantidades moderadas de sol pueden ayudar con problemas de la piel, incluida la psoriasis crónica. El agua de mar, además, puede ayudar a algunas afecciones de la piel como la dermatitis, una erupción alérgica.

«Después de haber pasado unos meses muy duros de confinamiento, muchas personas mayores están aprovechando para irse de vacaciones, y la mayoría de ellos están buscando lugares seguros no solo por el coronavirus sino que también puedan ser beneficiosos para su salud, y los destinos de playa están en el punto de mira de todos.

Te invitamos a conocer nuestro Condominio en Mar de Luna en Boca del Río, informes en av. Bolognesi 918- Tacna.